Tener fiebre no es chiste. Y menos llegar hasta los 41°.
Me enorgullezco de haber batido mi propio récord, y también de haberme parado frente al señor que atendía la enfermería y, con mi posición de jarrita, decirle con los ojos perdidos y húmedos:
“Tengo 41 grados de fiebre y estoy delirando, así que haga algo, pero YA”
Sí, más brava soy cuando tengo fiebre, así que cuidado...
en la ruta
Hace 16 años

1 comentario:
muchas gracias por tus comentarios y tus buenos deseos!
que todo te resulte bien niña,
un abrazo
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