martes, 7 de abril de 2009

Ch Ch Ch Changes!

Los momentos de cambio suelen generar ansiedad, miedo, mareo, dolor de cabeza, incertidumbre, risa, melancolía, emoción, excitación, decaimiento, sueño e insomnio, además de un montón de cosas más.
Lo que ocurre es que uno no puede parar de cambiar, porque parar de cambiar es morirse.
La cosa es que en el momento, como sea, la cosa resulta chocante. Rara. Diferente.
Y generalmente cuando los cambios son fuertes, uno siente que si deja lo que tenía se queda en bolas, por más que ahí, no muy lejos, este esperándonos el vestido más precioso que podamos imaginar, listo para ponerse.

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