Mhhh trabajar bajo presión... Hay gente que puede y gente que no. En lo particular me desagrada bastante, me pone nerviosa y me da dolor de panza. Pero a veces, si uno sabe que al final la recompensa será buena (y no hablo solo de dinero) es cosa de resistir, entrecerrar los ojos y terminar lo que sea que estamos haciendo de una vez. Por momentos me pasa que la adrenalina me sube a mil y al rato me estoy quedando dormida, pero antes de quedarme completamente dormida pego un grito y empiezo a correr en circulos. Y mientras estoy ahi, corriendo en círculos con cara de lunatica, no dejo de repetir como si fuera un mantra: no-llego-no-llego-no-llego-no-llego. Asi que deseenme suerte. Porque hoy no duermo tratando de arreglar esa porquería de local desde mi PC.
1 comentario:
Sé de lo que estás hablando. El trabajo bajo presión es mi pan diario, de lunes a domingo. Trabajar en cualquier cosa que tenga que ver con publicidad o medios es demandante y estresante, pero como vos decís, algunas veces tiene su recompensa ( y digo alguna, porque aunque te paguen, muchas veces sentís que no valió la pena el esfuerzo).
Yo más que pegar un grito, a veces quisiera pegarle al cliente (jajaja), pero terminás acostumbrándote a ese ritmo de vida y luego más bien se te hace tedioso ir más despacio, o al menos así lo percibo yo.
En fin, he aprendido de nuevo como cuando niño a contar (ahora lo hago hasta cien!) y he aprendido a verle el lado positivo a todo, a disfrutar del paisaje mientras viajamos en este tren desbocado que es la vida misma.
Un abrazo Mayi!
Publicar un comentario